El Bloque de Política y Estrategia de Drago Canarias se ha reunido tras las elecciones del pasado 18 de febrero en Galicia para analizar los primeros resultados del nuevo ciclo político en el Estado desde las elecciones generales del pasado 23 de julio de 2023.

La primera de las interpretaciones, la más clara, es un auge de las fuerzas de obediencia territorial en las diferentes naciones del Estado. La ciudadanía entiende que solo bajo el liderazgo de este tipo de formaciones y coaliciones, que se preocupen por el día a día de las personas, se puede hacer política útil desde el centro de influencia que conoce, al margen de enfoques centralistas o disputas externas que usan los territorios como peones en una partida de ajedrez estatal.

Por otro lado, se ha demostrado crucial la importancia de integrar la realidad nacional con el compromiso social en las campañas electorales, resultando clave en la obtención de un gran resultado electoral, así como para cubrir las expectativas de las votantes progresistas de Galicia.

El ciclo electoral que recién comienza demuestra con claridad que en procesos electorales que atienden netamente a las realidades nacionales propias, no se hace creíble una izquierda estatal que, en lugar de buscar marcos de acuerdos aun a pesar de contar con peso y liderazgos del propio territorio, decida colisionar o conflictuar con los proyectos políticos con arraigo y centro de gravedad en sus propias naciones. La obtención de nula representación en Galicia por parte de la izquierda estatal es un reflejo de ello.

Desde Drago Canarias entendemos que el Archipiélago necesita liderazgos de fuerzas de obediencia territorial. De igual manera, es crucial que los diferentes proyectos de la izquierda estatal entiendan que, de no ser posible llegar a pactos electorales en las próximas elecciones canarias, la estrategia de conflictos y señalamientos para con otras formaciones de índole progresista —sean nacionales o no— es una estrategia que genera desafección y merma de resultados electorales para frenar a la ultraderecha española. El mero intento de perpetuar estas prácticas políticas en realidades nacionales como la canaria condena al mismo resultado electoral en 2027.

En este sentido, consideramos que las diferentes formaciones políticas de la izquierda estatal que están radicadas en Canarias deberían entender que más allá de las disputas de poder que se tengan en la capital del Estado, las elecciones y la realidad canarias deben ser respetadas.

En Drago Canarias nos posicionamos con claridad desde el respeto e internacionalismo que nos caracterizan: Canarias y sus propios escenarios electorales son nuestros marcos de actividad. Lo que ocurre en Mazo, Agüimes o La Oliva es nuestro eje de actividad política. Las formaciones políticas de la izquierda estatal que no consideren a Canarias como una sociedad madura configurada en un sujeto político con voluntad y voz propia estarán cometiendo un error grave y contribuirán a dificultar aún más el cambio de rumbo que necesita el Archipiélago para sobrevivir y detener el modelo insostenible, depredador, extractivista y profundamente desigual que marchita nuestra tierra.

La posibilidad de cambio real, pese a los obstáculos, está cerca, y ya no es solo cuestión de voluntad, sino de urgente necesidad para continuar existiendo como pueblo, con nuestras raíces, nuestra cultura e idiosincrasia, nuestro territorio y talento y la capacidad para generar modelos sociales y económicos más justos.