La coalición entiende que la población local debería disfrutar de un acceso prioritario del agua frente a hoteles y otros alojamientos turísticos.

El candidato de Drago Verdes Canarias al Parlamento de Canarias por Lanzarote, Rafa Jiménez, propone dar preferencia en el consumo de agua a los hogares antes que a los hoteles y otros alojamientos turísticos de la isla, según explica, “como medida para aliviar el gasto energético producido por el consumo de agua que conlleva la excesiva carga turística, así como para garantizar el abastecimiento en zonas campo de Lanzarote y en La Graciosa”.

“En Lanzarote ha llegado la hora de poner límites —sentencia Jiménez—, la desalación de agua por energía eléctrica para abastecer a casi tres millones de turistas resulta ambiental y socialmente inviable” y añade que “tenemos que poner freno, como hizo el Gobierno del Estado con el consumo de electricidad ante la situación de crisis energética derivada de la guerra de Ucrania, o como lo hicimos en Lanzarote con medidas como el PIOL o la moratoria”.

Jiménez informa de que “Drago Verdes Canarias llevará esta propuesta a las instituciones con el objetivo den comenzar a trabajar en un marco legal al respecto” y advierte que “para ello es necesario que los poderes insulares y autonómicos sean los que exijan a la patronal hotelera y turística la colaboración en un momento de crisis hídrica, social y ambiental sin precedentes”.

“Hasta ahora, la población de Lanzarote ha soportado la llegada masiva de turistas sin quejas —continúa el candidato—, asumiendo costes medioambientales, de recursos, sanitarios, de infraestructuras y de colapsos de servicios” y destaca que “la condición de Reserva de la Biosfera debería ser motivo suficiente para que todos los agentes implicados en el problema, incluidos turistas, hoteleros e instituciones, pongan de su parte e intenten revertir la situación”.

Jiménez califica de “distópico que haya pueblos de Lanzarote sin agua mientras los turistas llenan la bañera” y plantea que “los ciudadanos de Lanzarote y La Graciosa son los que realmente están soportando los problemas de desabastecimiento”, a la vez que entiende como “desastrosa” la gestión hídrica de las instituciones insulares y de la empresa Canal Gestión.

Jiménez concluye que “es evidente que algo se está haciendo mal, y hay que cambiarlo con urgencia, Lanzarote no aguanta más la presión turística ni sus consecuencias ambientales y sociales” y añade que “las instituciones de la isla tienen que encontrar el punto medio entre someterlo todo a la voluntad de los empresarios hoteleros y dejar a la población sin abastecimiento de agua”.