Con relación a la conformación del nuevo Gobierno del Estado, nuestra trayectoria y cómo queda configurado el espacio progresista con el que concurrimos en las pasadas elecciones del 23 de julio de 2023, queremos trasladar a la ciudadanía canaria las siguientes consideraciones:

1. Drago Canarias no ha expuesto públicamente durante estos meses su disconformidad sobre diferentes procesos que debieran haber sido participativos, con la finalidad de no entorpecer la conformación de un gobierno progresista en el Estado, más aún si cabe ante el peligro real de avance de la extrema derecha y las consecuencias nefastas que tendría sobre la vida de millones de personas. 

Consideramos que la acción política debe estar basada en el rigor, la dignificación y el respeto hacia la mayoría social, y que por lo tanto debe centrarse en los intereses colectivos de estas mayorías y no en los intereses personales o de ciertos grupúsculos de poder. Por eso, hemos mantenido discreción consciente hasta este momento. Salvo con la excepción, por intolerable, del acuerdo indirecto con ASG en el Senado que nos obligó a pronunciarnos públicamente.

2. Superada dicha etapa resulta imposible no rendir cuentas ante las personas que depositaron su voto en Canarias en las candidaturas de las que formó parte Drago Canarias, y también ante las recurrentes falsedades que se han ido vertiendo sobre nuestro espacio en su menos de un año de vida. Canarias ya viene de un largo historial de traiciones a la voluntad política expresada en las urnas hacia opciones progresistas. Esto no ha hecho más que multiplicar, como hemos expresado en múltiples ocasiones, la desafección, el descontento y la resignación en importantes capas de la sociedad canaria. Por lo tanto, es inadmisible no actuar ante los acontecimientos ocurridos.

3. Como es conocido, Drago Canarias alcanzó un acuerdo bilateral con Sumar que incorporaba, como tal, un acuerdo político desde la autonomía de las partes, un acuerdo de listas y un acuerdo económico. Es un hecho trascendente porque en la historia reciente de nuestro archipiélago, este tipo de relación política ha sido tradicionalmente basada en la adhesión o en el sucursalismo, no en base a acuerdos bilaterales entre sujetos políticos de igual a igual, como ha sucedido en esta ocasión. Esto debe ser parte de una nueva cultura política en la relación entre Canarias y el resto de fuerzas con las que se pueda coaligar, y cualquier intento de reversión no va a ser acompañada por nuestra organización.

4. Como es conocido también, durante la campaña electoral la candidatura de Sumar por la provincia de Santa Cruz de Tenerife se quedó a apenas un 0’23 % de obtener representación, y sufrió un boicot activo por parte de personas referentes de otra formación que participaba de la coalición (Podemos), hecho que está acreditado documentalmente y que se trasladó debidamente a Movimiento Sumar, a pesar de lo cual no se adoptaron medidas durante la campaña electoral.

5. Como es conocido también, la diputada electa por la provincia de Las Palmas da entrevistas en las que se publican declaraciones citadas suyas en las que de facto ha roto el acuerdo de coalición político por el cual se presentó Sumar en las dos circunscripciones canarias. Un acuerdo que no era nominal de partidos, sino que exigía una coordinación política y por supuesto respeto al resto de formaciones que en ella concurrieron, sin las que por supuesto jamás se hubiera logrado esa acta de diputada, que se logró más bien a pesar del liderazgo de la candidatura que por el liderazgo de la misma. 

La pérdida de casi veinte mil votos y que fuera superada en porcentaje de voto por la provincia occidental (tradicionalmente más conservadora electoralmente hablando) lo deja patente. Estos hechos son de conocimiento de todas las fuerzas que formaron parte de la coalición, inclusive de la dirección de Sumar, y a pesar de ello han decidido hacer mutis por el foro permitiendo la total impunidad de la diputada electa y la estafa que ello supone para miles de personas que votaron a la coalición Sumar y para el resto de las formaciones:

“En el movimiento liderado por Yolanda Díaz se integraron 15 partidos «que por responsabilidad decidieron concurrir conjuntamente» pero, reitera Santana, «Podemos tiene muy claro que tiene voz propia», aunque en el Congreso se integra en el grupo de Sumar. «No tenemos ningún vínculo con estas siglas».”

“En cualquier caso, defiende la relación tanto personal como política con quienes trabajaron en el proceso electoral del 23J «No tenemos ningún problema ni queja, trabajamos a gusto juntos en aquel momento» pero actualmente no tienen ningún tipo de estrategia conjunta «porque no tienen presencia en las islas».”

Para Drago Canarias no es una opción silenciar lo que está sucediendo en Canarias, no es una opción esconder a la ciudadanía que en la guerra abierta de Podemos para con Sumar, Canarias se ha convertido en un rehén por apropiación de acuerdos conjuntos, por incumplimiento de un programa y acuerdos políticos. Es nuestra obligación decirlos mientras otros callan, no somos partícipes del bochorno ni de la estafa política que se está dando por parte de la representación parlamentaria de Sumar (a pesar de que diga que no lo es) en el Congreso de los Diputados. La vieja política del régimen: pactar, prometer y ofrecer amplios acuerdos a la ciudadanía antes de las elecciones y después de las elecciones incumplir todo lo prometido y robar la representación colectiva.

6. Asimismo, y sobre el nuevo Gobierno del Estado y el proceso de conformación que ha llevado a cabo Sumar, manifestamos, al menos, las siguientes cuestiones:

– Nuestra satisfacción por disponer de un gobierno progresista en lugar de un gobierno del que formara parte la ultraderecha española.

– Canarias es el territorio que más ha padecido desde el espacio Sumar para que este nuevo gobierno fuera posible.

– El acuerdo de investidura ha provocado una suerte de normalización de la derecha canaria por parte del PSOE, que además se va a concretar con pactos territoriales entre ambas formaciones. En este sentido cabe recordar que CC gobierna en algún municipio con el apoyo de Vox.

– El expresidente del Gobierno de Canarias es el nuevo ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, a pesar de sus pronunciadas sombras en el Gobierno de Canarias.

– En el acuerdo programático entre el PSOE y Sumar se han obviado las cuestiones de mayor importancia actualmente para Canarias:

  • No se habla de la crisis migratoria en la ruta canaria, un desastre humano diario que no ha merecido ni una cita en el documento.
  • No se habla del Sáhara y su derecho de autodeterminación, siendo, como es, un pueblo hermano.
  • No se habla de Canarias, de sus aguas territoriales, de sus tasas de pobreza estructurales, de su insostenible carga demográfica y un largo etcétera.
  • Sumar no contó con Drago Canarias para la conformación del programa de gobierno, desconocemos si lo hizo con alguna otra formación o no.
  • Sumar no ha contado con Drago Canarias para la conformación de estructuras de Gobierno, es obvio que con otras formaciones sí, además optando por reparto en base a cuotas y no a capacidades como se observa de las designaciones de Secretarios de Estado por parte de los mismos espacios que ostentan ministerios.
  • Lo hemos repetido recurrentemente, Canarias no es más que nadie, pero tampoco menos que nadie, que Sumar obvie de esta forma la opinión y talento que puede aportarse desde un espacio canario no es una buena noticia para nadie.

Es por ello que la acción de gobierno compete y corresponde a quienes conforman dicho gobierno, por nuestra parte realizaremos nuestros propios posicionamientos sobre la labor del ejecutivo y haremos seguimiento con especial incidencia sobre las temáticas que mayor incidencia tienen en la realidad de nuestro país, entre otras: trabajo y seguridad social, migraciones, política territorial, sostenibilidad y derechos sociales.

7. Es cierto que firmamos un acuerdo parlamentario y no un acuerdo de gobierno con Movimiento Sumar, pero este tipo de proceder es innegable que no da satisfacción al espíritu del acuerdo bilateral suscrito por Drago Canarias, como tampoco a los compromisos públicos a los que llegó la líder del espacio en la propia campaña electoral en la misma plaza de San Cristóbal de La Laguna. 

Podríamos ficcionar un peso y un respeto que no tenemos por parte de Sumar, probablemente por no tener un escaño en el Congreso de los Diputados, (lo que hace más evidente la importancia de que Canarias tenga diputados de obediencia canaria) ya que la concepción tradicional de la política es la de una correlación de fuerza bruta. 

Respeto como formación política y probablemente como pueblo, pero creemos en lo que hacemos, creemos en lo que decimos y preferimos que el pueblo canario conozca la situación actual, aunque nuestras intenciones sinceras de colaboración mutua no hayan sido respetadas.

8. Por nuestra parte, respetaremos el acuerdo parlamentario suscrito hasta que la presente legislatura se extinga, siempre y cuando el mismo se respete como actualmente sucede. Presentaremos las iniciativas que correspondan dentro de los cauces de los que se dote el Grupo Parlamentario y manifestaremos nuestra opinión sobre todas aquellas cuestiones que consideremos de interés.

9. Hacemos copartícipe a la ciudadanía y a las personas electoras de estas reflexiones, porque existe demasiada tolerancia y demasiado vasallaje ante cualquier determinación que surja de los entornos de poder. En el histórico reciente estaban radicados dentro de la “M-30” madrileña o en Barcelona, es indiferente donde esté el centro de poder de la izquierda estatal, la cuestión es tener la autoestima suficiente para hacer política desde Canarias y para Canarias, y entender que somos un sujeto político con capacidad de interlocutar de igual a igual con quien sea. 

De lo contrario, la subalternización total de Canarias está asegurada. Esto es algo que en muchas ocasiones no entienden ni quienes luchan contra esa realidad, puesto que se entretienen más en atacar o dudar de cualquier alternativa real como la que representa Drago Canarias, que de combatir las injusticias que padece nuestro pueblo, y eso también es parte del complejo de inferioridad que muchas veces padecemos como pueblo.

10. En nuestra trayectoria de vida de menos de un año hemos logrado avances modestos pero relevantes en los marcos prefigurados de la política canaria. Hemos logrado junto a otras organizaciones y personas instalar marcos de debate público que antes se trataban con sordina y solo cuando interesaba (elecciones) por los partidos políticos. El debate de la presión sobre los servicios públicos y la sostenibilidad territorial que provoca la expansión del turismo de forma incontrolada es un marco ya incuestionable en partidos políticos de toda índole. Tanto que quienes faltaban al respeto a buena parte de nuestra sociedad civil catalogando su postura de “turismofobia” ahora tienen que admitir públicamente que hay que establecer límites a la industria turística. 

Es necesaria otra forma de hacer política en Canarias, y aunque su avance sea humilde y al golpito, debe perseverar esta línea y no solo la de los refritos por subsistencia de “me pongo la corbata aquí me quito la corbata allí”, y no solo la de franquiciados reciclados, y no solo la de la compra de voluntades aspiracionales en política y academia. Para comenzar a virar la proa del barco y así cambiar realmente la dirección que conduce a Canarias a un abismo de desigualdad y de destrozo medioambiental se requiere compromiso real y no tratar a todas por igual desde la equidistancia, porque no todas nos comportamos igual y porque no van a lograr que no exista una opción de voto en la que esté Drago Canarias en 2027.

11. En este año, siendo apenas una formación recién nacida y sin recursos, hemos recibido agresiones externas e internas de punta a punta del espectro político canario. Si creen que no somos una alternativa real no se entiende a qué tanta preocupación. En casi todas ellas ha estado intrincada una idea esencial: el no derecho a participación política. O, dicho de otro modo, algunos se han creído que determinados espacios políticos, sociales y electorales son de su propiedad, ello a pesar de ver a la situación que han llevado a Canarias en estas décadas con su participación en gobiernos de toda índole. Desde el momento de nuestro surgimiento se nos ha acusado y difamado activamente:

–  Como una formación que venía a hacerle el juego a la derecha y romper gobiernos de autodenominados “progresistas”. La realidad es que el PSOE y Coalición Canarias ya tenían una dirección clara que están demostrando a través del acuerdo para la investidura en el Congreso de los Diputados, así como el más que presumible pacto en San Cristóbal de La Laguna y a medio plazo no es descartable que en el Gobierno de Canarias. Basta con analizar los resultados electorales con rigor y seriedad para constatar que la aparición de Drago Canarias sirvió para lo contrario, sirvió para canalizar la necesidad de cambio real de decenas de miles de canarios y canarias que no tenían intención de votar (Ejemplos como Tegueste, Garafía o La Oliva son clarificadores) y también amortiguar la caída de mayorías autodenominadas “progresistas” fruto de la desafección ciudadana, como es el caso de San Cristóbal de La Laguna.

A pesar de ello, el PSOE tenía clara la decisión a adoptar, pactar con Coalición Canaria en diferido. Basta analizar los números para ver con claridad que de no haber aparecido Drago Canarias la suma de Vox, Coalición Canaria, Partido Popular y partidos insularistas de derechas hubiera sumado igual. Es profundamente injusto desviar la necesidad urgente de autocrítica y autoanálisis de determinados espacios ante su militancia difamando a quienes solo ejercen su derecho a la participación política. A la vista está que Drago Canarias continúa su trabajo a pesar de los ataques y cada vez más personas valoran el buen hacer y una forma de hacer política que genera esperanza frente a la desilusión y desafección.

– Como una formación destinada a un interés personalista para Alberto Rodríguez, esparciendo bulos de que buscaba un trabajo mientras la realidad constatable es que lleva más de dos años trabajando de vuelta en la fábrica, con un salario superior al obtenido en el Congreso y esto lleva ocurriendo desde el día en el que le robaron el acta de diputado. Además, no ha querido acceder a cualquier tipo de liberación en el Ayuntamiento de La Laguna, a pesar de poder hacerlo legítimamente. Con ello no se ataca a Alberto, realmente buscan desmoralizar y faltar al respeto a todas las personas de todas las islas, jóvenes en su mayoría, que se dejan la piel a diario en este nuevo proyecto colectivo que se llama Drago Canarias y que tiene apenas un año de vida.

– Como una formación con deseo de venganza, escisión y destrucción a otro partido. Frente a esa interesada acusación, la realidad es que aquí la mayoría de las personas no tenían militancia partidista previa (candidatas incluidas), somos personas de todas las islas, muchas de nosotras jóvenes, con capacidad, formación, talento y ganas para transformar el amor que tenemos por nuestra tierra en políticas concretas. Y participamos en una coalición colectiva en las pasadas generales en las que los acuerdos eran de respeto y no de la sumisión. Queremos que nosotras, nuestro pueblo, y nuestros hijos e hijas puedan vivir en un país mejor.

– Como una formación tutorizada o engendrada por otras formaciones. La realidad es contundente, nuestra formación es autónoma política y económicamente, lo demuestra nuestra praxis, lo demuestra que no fuéramos coaligados en las elecciones del pasado 28 de mayo con formaciones que no respetaban nuestra autonomía y la toma de decisiones desde Canarias. Lo demuestra también esta declaración colectiva que hoy publicamos: no somos esclavas ni rehenes de nadie, no tenemos miedo a señalamientos, no tenemos tampoco miedo a perder posibilidades de trabajo, recursos o difusión porque, como Canarias, tenemos ya poco que perder y mucho que ganar con libertad, amor propio y autoestima.

– Como una formación siempre en la lupa de los criterios de pureza y canariedad por parte de quienes llevan años situados en la marginalidad y no representan ninguna esperanza real para la sociedad canaria. En las pasadas elecciones del 28 de mayo, para sorpresa de muchos, obtuvimos casi treinta mil votos y merecen todo el respeto. Nos temen y nos atacan porque saben que en 2027 serán más.

– Con la estigmatización de ideas que proyectamos y que en ninguna otra nación del Estado se permitirían, entre otras la de que a Canarias le corresponde ejercer sus propias y plenas soberanías.

12. Para poder plantear alternativas al modelo que nos asfixia hay que tener un “muchito” de dignidad y “poquito” de miedo. Regaremos esa semilla, que a nadie le quepa duda.

13. En atención a lo descrito, Drago Canarias se reafirma en sus ideas fundacionales. No vamos a participar en espacios futuros en los que Canarias sea rehén de disputas o intereses ajenos a nuestra tierra.

14. Canarias no es territorio de conquista, Canarias merece representación a todos los niveles a la altura de los compromisos políticos que se defienden antes, durante y después de las campañas electorales. En definitiva, Canarias no se vende.