Desde Drago Canarias se ha denunciado públicamente la destrucción de la poca agricultura que queda en Canarias, que además, conlleva destrucción del paisaje, destrucción del medioambiente, destrucción de empleo, destrucción de la diversificación de la economía, destrucción de la distribución de la riqueza y huída del capital humano de nuestro país.

Como ejemplo, mencionaré tres productos de la tierra:

“Baja la tensión”. 

El limón no es posible que se venda en los supermercados que pertenecen a multinacionales sobre dos euros, mientras en municipios canarios, productores de limones tenemos los matos desgajándose porque no los compran. Los requisitos para acceder al mercado están llenos de sanciones y dificultades ocultas que la población no conoce. 

“Échale mojo”. 

Las papas, todavía más sangrante, con fuerte importación de Israel y se venden sobre dos o más euros en los supermercados de multinacionales. Hay que añadir que la papa de Israel está manchanda de sangre, ya que apoyamos indirectamente y directamente el genocidio palestino. Mientras tanto, la papa del país tiene muchísimos problemas para introducirse en el mercado. 

“Doblao”. 

El plátano, que en la mayor parte de los supermercados podríamos llamar banana. El control lo tienen quienes disponen de más superficie, no los que trabajan realmente el plátano. Los grandes productores solamente están pendientes de las medidas económicas europeas, lo único que les interesa es producir kilos. 

Con todo, los que realmente son agricultores son la inmensa mayoría, que siempre están a expensas de lo que dicte Asprocan y compañía. Desde Drago Canarias, se ha defendido que hay que producir menos cantidad de plátanos con mayor calidad, ya que se crea empleo familiar y la riqueza queda en las islas con equidad. 

El sector del plátano es importante, pero tenemos que centrarnos en nuestra tierra, ya que aunque exportamos, también importamos plátano por medio de multinacionales en nuestro país. 

Las políticas del Gobierno de Canarias, con Coalición Canaria y Partido Popular a la cabeza, están vinculadas a los latifundistas del plátano de Canarias, por ello no les interesa la distribución de la riqueza, sino acumular en pocas manos el dinero de Europa. 

En conclusión, se exige una agricultura con equidad para el pueblo canario.

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por Prensa